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Diseñá tu flujo de fondos

Continuando con el proceso que iniciaste con el registro de gastos e ingresos, y que te permitió identificar y armar tu presupuesto, ahora es momento de poner esta información en perspectiva. Recordá que para gestionar adecuadamente tus finanzas es esencial que te establezcas objetivos, y para esto resulta clave planificar. Porque como escribía Antoine de Saint-Exupéry, un objetivo sin un plan para llevarlo adelante, es solamente un deseo.  

Una vez hayas logrado llevar tu registro por al menos seis meses (o reconstruir tu historial de gastos e ingresos si la información que recolectaste te lo permitió), seguramente veas que tus salidas de dinero tienden a ser algo menos previsibles que tus ingresos cuando no usás herramientas de planificación y monitoreo. Es probable que todos los meses recibas ingresos por un mismo monto (tu sueldo si trabajás en relación de dependencia, o el cobro de un alquiler), no siendo este el caso para tus salidas de dinero. Estas últimas pueden ser recurrentes, pero casi nunca son por el mismo importe, salvo excepciones (el alquiler, la cuota hipotecaria, la cuota del colegio). Ni que hablar de aquellos gastos imprevistos que aparecen (casi siempre) en un mal momento.

Por esto la importancia de que diseñes tu flujo de fondos personal, herramienta de planificación que te permitirá visualizar de manera dinámica tu presupuesto. Conocer cuál fue tu presupuesto en los meses anteriores te permitió ver una foto a fin de cada mes. Ahora es momento de compaginar cada uno de esos capítulos y armar la serie, de manera de intentar anticiparte a lo que pasará en la próxima temporada.

En función de los rubros y categorías en las que agrupaste tu presupuesto, buscá proyectar el monto estimado que cada una tendrá para al menos los próximos seis meses (idealmente un año). Al proyectar, analizá si dependiendo del momento del año estos montos pueden variar (como es el caso del consumo de electricidad durante el invierno), o si esperás salidas o entradas puntuales en ciertos meses (la matrícula del colegio o el aguinaldo, por citar algunos ejemplos).

A medida que va transcurriendo cada mes, verificá si el valor que proyectaste se condice con lo que realmente sucedió. Por eso decimos que el flujo de fondos personal es importante en cuanto a la planificación y seguimiento de tus finanzas personales, porque te dejará ver si existen desvíos y, de ser necesario, hacer los ajustes a tiempo. También será un insumo relevante al momento de diseñar tu fondo de emergencia, ya que te permite tener una referencia del monto objetivo al que deberías apuntar.

Una vez que hayas incorporado este hábito, y que tengas a la vista un año entero de ingresos y egresos, vas a poder estimar más ajustadamente tu flujo del año siguiente.

Algo que te recomendamos muy especialmente es que incorpores una línea dedicada a planificar tu ahorro, por mínimo que sea. Es un tema que trataremos en detalle en próximas entregas, pero es importante entender que el ahorro es una acción deliberada, es el medio que te permitirá alcanzar los objetivos que te propongas, y como tal requiere planificación.

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